BRENDA FLORES A LOS 16 AÑOS FUE CONVOCADA POR SEGUNDA VEZ A LA SELECCIÓN

Es jugadora de River Plate , ya recibió dos convocatorias para integrar el seleccionado de futbol femenino. Puede jugar de enganche o en el medio campo. Apoya que se haya profesionalizado este deporte en el país y asegura que el crecimiento del futbol femenino en Argentina recién comienza.
El camino de Brenda Flores en el deporte arranca en otras canchas . De chica tenía claro que lo suyo iba a ser la práctica deportiva. “A los tres años empecé a jugar al tenis. Me di cuenta que no era lo que más me gustaba. Así que me anota en hockey ”. Con sus hermanos frecuentaba el verde césped donde se patea una pelota desde que nació. El futbol estuvo presente en la vida de la familia Flores. Oriundos de Libertad, su papa, Claudio fundo y dirige la Escuela Formativa de Infantil Futbol de Libertad. Un día Brenda comenzó a llevar la bocha con los pies y no con el palo de hockey. “ Me pregunte qué está pasando acá?” Su destino la volvía a cambiar de cancha. Esta vez era definitiva.
“Le dije a mis padres que quería jugar y al principio me decían que no, porque lo consideraban un deporte de varones exclusivamente.” Recuerda que los primeros partidos los disputo rodeada de jugadores del otro sexo. Descubrieron que poseía un talento natural. A los diez años se fue a probar a las inferiores de River Plate. Desde entonces defiende la camiseta de la institución millonaria. En el 2019 el entrenador de la elección nacional de futbol femenino Diego Guacci la convoco para integrar el sub 15. Las 22 jugadoras fueron seleccionadas en un universo de 260 de todo el país. El futbol femenino se estaba acrecentando en esta patrte del mundo . Este año fue promovida a la primera de River y convocada a la sub 17 para buscar una plaza en el mundial femenino a disputarse en Uruguay. “Que te convoquen a vestir los colores de la selección en cualquier disciplina y categoría es los máximo a lo que un deportista puede aspirar”
La única condición que su familia le impuso fue la de no abandonar los estudios: “eso queda afuera de discusión. Voy a la media 16 después de los entrenamientos”. Los entrenamientos son de lunes a viernes en las canchas auxiliares de River. “Todos los días me levanto a las cinco y media. A las siete estamos cambiadas y en la cancha haciendo la entrada en calor. Luego de cada práctica , llueva a truene vuelvo desde Nuñez hasta Merlo para ir a la escuela”. Brenda destaca el acompañamiento de su familia para poder ser una jugadora profesional. “No es fácil seguirle el ritmo a un deportista de alto rendimiento. Mi mama (Maria) me compaña a entrenar, y me deja pasado el mediodía en la puerta del colegio. A eso hay que sumarle los de predio de la A.F.A en Ezeiza con la selección”. Para la jugadora del Millonario y la albiceleste “el crecimiento del futbol femenino en nuestro país recién comienza” y se nota que se derribaron muchas barreras al respecto. “En la primaria cuando contaba que jugaba al futbol me decía marimacho. Hoy por suerte ya nadie piensa asi, y si o son muy pocos”. Para que este cambio fuera posible señala que es muy importante la visibilizacion del futbol femenino: “que televisen los partidos, los espacios que gano en radio y diarios colaboran mucho”. Este crecimiento “imparable” en sus palabras, se ve reflejado en que todos los clubes profesionales de ascenso o de barrio cuentan ahora con futbol para mujeres: “En la escuela de mi papa hace tiempo que ya existe el futbol femenino, y no hace muchos años yo era la única que lo practicaba”. Para la jugadora del club de Nuñez esta bien que se haya profesionalizado “si jugamos al mismo deporte, entrenamos igual es justo que también cobremos y tengamos contratos”. Consultada si existen otras diferencias además de la económica no duda en asegurar que “el femenino es solidario entre pares. Lo que paso en el partido queda ahí. Y no es solamente una declaración. Y además ves mas goles, no se especulamos tanto con el resultado”