VENCE EL PLAZO Y NO HAY ACUERDO

Esta tarde vence el plazo para entregar las listas del PJ bonaerense, los intendentes peronistas aún no logran conformar la unidad y siguen en pie las candidaturas de Gustavo Menéndez y Fernando Espinoza. Si no se llega a un acuerdo entre los “renovadores” y los kirchneristas, se buscará una tercera figura “neutral”.

Sólo el núcleo de intendentes del kirchnerismo duro apoya la candidatura de Fernando Espinoza para continuar al frente del partido, ya que a modo de “manotazo de ahogado” intentan conservar el liderazgo del PJ como el último espacio de poder que le queda actualmente a la fuerza kirchnerista.

Sin embargo, la gran mayoría de los jefes comunales le dieron el ultimátum a Espinoza el viernes pasado, cuando en una reunión dejaron en claro la voluntad de renovar el peronismo de la mano de Gustavo Menéndez y pidieron explícitamente al ex-Intendente de La Matanza y actual jefe partidario que dé un paso al costado.

Pero a Espinoza parece no importarle y lejos de bajar su candidatura está dispuesto a pelear la interna con el actual Intendente de Merlo, quien se postula como uno de los favoritos del grupo de intendentes del peronismo de la provincia.

Mientras Menéndez apunta a favorito, el diputado electo por Unidad Ciudadana es blanco de críticas con respecto a su larga lista de derrotas en lo que va de su carrera política: la interna que perdió contra Aníbal Fernández en 2015 y la elección legislativa del mes pasado.

Es que el ex intendente de la Matanza parece haberse tomado licencia de su cargo en el PJ para poder negociar su candidatura a diputado, descuidando así sus actuales funciones.

El bloque K conformado por intendentes como Magario (La Matanza) y Festa (Moreno), desconfían de Gustavo Menéndez, ya que su postura, junto a un grupo de intendentes que lo apoya, es la búsqueda de una conducción marcada por un perfil “dialoguista” para darle así un cambio de aire al peronismo provincial.

Al kirchenrismo le molestó que el intendente de Merlo se mostrara junto al jefe de la bancada de Senadores, Miguel Ángel Pichetto, quien quiere conformar un bloque sin Cristina, y la incomodidad fue creciendo: a medida que Menéndez suma apoyo de jefes comunales que apuestan a la renovación (incluso desde sectores como el massismo),los intendentes kirchneristas ven alejarse la posibilidad de continuar con el rígido mandato de la ex presidenta.